Movernos para pensar


- La magia de nuestra sala: el movimiento o la acción es fundamental para el proceso evolutivo del niño, así como para favorecer su capacidad  de desarrollo y transformación. La motricidad del niño es la manera original de expresarse. En nuestra sala de psicomotricidad abrimos un espacio al movimiento placentero.

- Estimulando su sistema nervioso central: contamos con un programa neuromotor que estimula el sistema nervioso central de los alumnos, lo que nos permite crear bases sólidas sobre las que se asentarán los niveles superiores de funcionamiento mental.

- Su cuerpo es herramienta de aprendizaje: el cuerpo constituye una herramienta de aprendizaje para el niño y ejercitarlo es fundamental. Por ello, nuestra escuela cuenta con un programa físico adaptado a cada edad en el que trabajamos el equilibrio, la coordinación, el conocimiento del espacio y del tiempo, etc.

- Del cuerpo a la representación: el cuerpo en movimiento es fundamental en el camino del aprendizaje. Por ello, es imprescindible que el niño experimente diferentes acciones que posteriormente podrá relacionar con palabras. Por ejemplo, el concepto dentro y fuera. Introduciendo el cuerpo del niño en una caja, y después objetos, conseguiremos finalmente que el niño pueda pensar el concepto y representarlo de todas las formas posibles.